Jeta

La primera reina de Las Dos Rosas · Nacida aproximadamente en primavera de 2012 · Llegó a nuestra casa en julio de 2012.

Jeta fue una de las primeras habitantes de la casa que, con el tiempo, se convertiría en Santuritos. Ella llegó antes que nosotras, antes que el santuario, y no necesitó que nadie la invitara a quedarse.

Jeta en Las Dos Rosas, fotografía del 29 de diciembre de 2012
Jeta en diciembre de 2012. Una de las fotografías más antiguas de su historia que ya teníamos en la web.

Su historia: la gatita que llegó por la ventana

Para contar la historia de Jeta tenemos que viajar a 2012. Entonces estábamos preparando nuestro traslado desde Granada a Mallorca. Veníamos por amor y éramos una familia de cuatro perros y cuatro gatos. Xisca llevaba aproximadamente un año buscando una casa donde cupiéramos todos, porque en el ático donde vivía ella era imposible reunirnos con espacio suficiente.

En julio de aquel año encontró Las Dos Rosas, la casa que hoy es nuestro hogar y el de Santuritos. Pero yo no podía llegar hasta septiembre. Le pedimos a una pareja amiga que vigilara la vivienda y empezara a ponerla en condiciones: había mucho por limpiar y ordenar.

Aproximadamente una semana después de que nuestros amigos llegaran, recibí una fotografía y un mensaje: «Tenemos una nueva visitante». En la ventana aparecía una gatita diminuta, de apenas dos o tres meses, que volvía casi cada día. Parecía tener mucha hambre, así que empezaron a darle de comer.

Pero aquella pequeña no se conformaba con las visitas. Poco a poco entró en la casa, se fue haciendo un hueco y acabó durmiendo con nuestros amigos en la cama. Una vez incluso se hizo pipí en ella: ¡todavía era un bebé! Con tanta cara dura, el nombre salió solo: Jeta.

La reina de la casa

Cuando llegamos el 30 de septiembre de 2012 con nuestra familia animal, Jeta ya consideraba Las Dos Rosas su casa. Tendría entonces alrededor de cinco meses. La esterilizamos aproximadamente en octubre.

Vaga y Bartola, dos de las gatas mayores que vinieron desde Granada, convivieron bien con ella, aunque ya no estaban para seguir todos los juegos de una gatita. Jeta creció y se convirtió en una gata preciosa, gordita y muy peludita, que disfrutaba de las flores, de la finca, de dormir y de comer. Durante muchísimos años fue una gata feliz, sin grandes problemas de salud.

Una exploradora con vacaciones propias

También era independiente y aventurera. Durante mucho tiempo cruzaba la carretera. Recordamos con tristeza a Tres, otra gatita que también la cruzaba y que murió atropellada. Jeta tuvo más suerte: volvió siempre a casa.

Eso sí, en un par de ocasiones desapareció durante una semana entera. Nosotras sospechábamos —sin saberlo con seguridad— que tal vez había descubierto otra casa donde le daban de comer. Bromeábamos con que se iba de vacaciones para descansar del resto de la familia.

Jeta fue la reina de Las Dos Rosas mucho antes de que Santuritos tuviera nombre. Su historia forma parte del comienzo de todo lo que vino después.

El álbum de Jeta

Estas son algunas imágenes que hemos recuperado del archivo de Santuritos. Estamos preparando una selección mayor con fotografías de su juventud, sus años entre las flores y su etapa de abuelita.

Historial clínico de Jeta y sus cuidados

Jeta llegó a la vejez después de muchos años de buena vida, pero en esta última etapa ha necesitado cuidados veterinarios especiales. Compartimos aquí su evolución de forma sencilla, para que quien quiera conocerla sepa también por lo que está pasando. Los detalles médicos se actualizan cuando están contrastados con sus informes veterinarios.

  • Problemas dentales: con el paso de los años necesitó extracciones dentales en varias intervenciones. Según nuestros recuerdos, en 2025 le quitaron las piezas que quedaban.
  • Septiembre de 2026: presentó llagas en la lengua y requirió seguimiento veterinario.
  • Últimos meses de 2026: surgieron complicaciones renales. Ha necesitado hospitalizaciones, rehidratación y atención veterinaria continuada. Ha habido momentos muy delicados y recuperaciones que celebramos con ella.
  • 27 de octubre de 2026: recibimos noticias alentadoras en su revisión: había ganado 100 gramos y se la veía más fuerte. Seguimos pendientes de su peso, alimentación y función renal.

Antecedentes recogidos por la familia: durante septiembre de 2026 se trataron las lesiones de la lengua con atención veterinaria y distintos tratamientos. En las revisiones renales de otoño hubo resultados preocupantes, incluidos episodios que requirieron ingreso y rehidratación. Para evitar errores, no publicamos aquí cifras ni pautas farmacológicas que todavía debemos cotejar con los informes originales.

Actualización del 27/10/2026: según la revisión comunicada por su familia, había aumentado 100 gramos y se la veía fuerte. El objetivo sigue siendo proteger su bienestar, mantener la alimentación y controlar la evolución renal de la mano de su veterinaria.

El seguimiento clínico continúa. Estas notas reflejan nuestra experiencia como familia y no sustituyen los informes ni las indicaciones de su veterinaria.

Facturas y justificantes veterinarios de Jeta

También compartimos los justificantes veterinarios de Jeta que ya tenemos preparados para consulta pública. Estos documentos están anonimizados. La relación general de los gastos se encuentra en nuestra página de Transparencia: gastos veterinarios y urgencias, donde se incluyen las actuaciones de Jeta.

Ampliaremos esta documentación conforme revisemos y preparemos otros justificantes.

Sigue siendo nuestra Jeta

Hoy ronda los catorce años y medio. Calculamos que en mayo de 2027 cumplirá quince, aunque no conocemos su fecha exacta de nacimiento. Seguimos a su lado, pendientes de cada comida, cada gramo recuperado y cada momento de bienestar.

Jeta no llegó a Santuritos. Santuritos llegó después de Jeta. Una pequeña que apareció junto a una ventana, conquistó una cama y terminó convirtiéndose en la primera reina de Las Dos Rosas.

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